Banda Sonora de Luna. Capítulo VI.

 

10:00 a.m

“¡¡Pero cómo, pero qué, pero bueno!!”

 

¿Cómo ha pasado eso? He levitado. Años practicando relajación y meditación para evitar los dejavúes y ahora con toda la mala leche del mundo cojo y vuelo.

Lo recuerdo, sí, lo recuerdo todo, como recuerdo los breves momentos en que me he cruzado con Uri antes de que todo esto aconteciera. Como si todo fuera ralentizado para que yo atendiera  cada minúsculo detalle que aparecía a mí alrededor.

 

 

Recuerdo el gesto de Uri al caer fulminado por el maestro Lenny, sentí su dolor, sentí cómo lo único que quería era protegerme, y por eso sufrió, sentí la indiferencia ante el dolor de Uri de ese tipo, lo mismo le daba yo que él, solo quería exponer quien mandaba allí y lo hizo pisando a mi… A Uri.

Todo se arremolinaba a mí alrededor, de repente me sentí tan poderosa y completa que pensé que la Tierra giraba alrededor mío, que yo la atraía. Pero súbitamente sentí una fatiga impensable. No pude acoger en mi cuerpo todo ese poder.  Vi el miedo y la sorpresa en la cara del maestro y todas las ganas de aplastarle se desvanecieron. La rabia  se acabó y el cansancio se apoderó de mi flacucho cuerpo.

Y después la llegada de esos animales salvajes, sentir sus hocicos, a mi alrededor, sus alientos,  sus patas intentando despertarme, estaba inconsciente en el plano físico pero mi mente estaba muy despierta. Me resultaba tan familiar y acogedor. Si físicamente hubiera podido levantarme, les habría rascado detrás de las orejas. La melancolía de aquel lobo blanco que lloró de emoción al encontrarme. Que aulló a Luna. Casí podía entenderle.

Niem, se llama Niem.  No sé cómo lo sé, pero es algo que tengo claro.  Yo soy Nhya en Ruso y el es Niem el Lobo blanco. Tengo 5 dedos en cada mano. Me gustan los Nachos San Fernando. Y él se llama Niem.

 

Esos lobos gigantes siguen merodeando por aquí, no se alejan demasiado y de vez en cuando se acercan a donde estoy. La gente del servicio y de la escuela se ha ido acostumbrando a verles.

Cuando me recogieron del charco de agua casi en ebullición que dejé a mí alrededor fue porque Niem y los otros lobos lo consintieron, se alejaron y recogieron mi cuerpo  desfallecido para llevarlo a la enfermería. Allí solo tuvieron que hidratarme y dejarme descansar. Nada parecía pasarme. En cambio Uri, Uri tiene algunas lesiones más, Tiene las vísceras inflamadas… Ninguna reventó milagrosamente, pero han reaccionado así ante el impacto, una pequeña hemorragia es lo único interno a destacar, pero su piel en la zona del impacto está muy chamuscadita…y me da mucho repelús mirarlo. Debe de doler bastante. Él se encuentra  débil pero se está recuperando  y parece que rápido.

 

Hoy es miércoles y todo el enfado que tenía con Uri por ser un seco asqueroso conmigo al llegar allí se me ha pasado de golpe. Nunca mejor dicho. Por el golpe.  Ya me explicará por qué su cambio de actitud. De momento lo único que quiero es que se ponga bien. No quiero volver a entrenar con ese tal Lenny. No me simpatiza en absoluto.

 

Golpean a la puerta de mi habitación.

-¿Sí?

-Hola Luna. Soy Lenny. ¿Podría hablar contigo?

Vaya, hablando del rey de Roma… No tuvo bastante con la explicación que tuve que darle el Lunes, ¿Viene por más? ¿Quiere más? Pues voy a dárselo….Yo sola me envalentono demasiado, me siento como una adolescente de esas que solo saben fumar y pelearse por los chicos. Una adolescente cualquiera alterada y hormonada.

Relájate Luna, ya tienes una edad. No es necesario que te lo tomes así. Parece que el mundo en el que te estás adentrando este tipo de golpes y refriegas es de lo más común. Nadie se inmutó demasiado. A parte de la aparición de los lobos y que te convertiste en una especie de Guerrero luna. El altercado de la agresión encaminada hacia tu persona e interceptada por Uri no parece haber sorprendido demasiado a nadie. Respira. Uno, dos, tres….

-Pasa.- contesto sin demasiado entusiasmo.

La puerta se abre y un sumiso y servicial Lenny se sitúa en el umbral.

Perfecto. Ahora me da hasta penita haberle asustado.

-Pasa, pasa- insisto para que se acerque.

Lenny camina hacia mí, yo estoy sentada en mi cama. Cerca de ella hay una mesita y un par de sillas algo incómodas, que para el caso van a servir perfectamente.

-Hola- repite.

-Hola –contesto- siéntate si te apetece.

-No hace falta gracias. Quería hablar contigo acerca de lo que pasó el otro día en el patio.

-Ajá…- animo- te escucho.

-Mi intención no era hacer daño a nadie. Mi misión básica aquí, es prepararos para lo peor. Para una guerra. Para luchar y que seáis duros. Uri lo sabía.

-Para empezar podrías haber sido algo más sutil conmigo dado que yo, no lo sabía – digo lo más tranquila que puedo.

-Te entiendo Luna. Pero también tenía que desencadenar en ti todo lo que ocurrió. Tenía que provocar esa reacción.

-Contra mi sola no habría surtido efecto. Me habrías hecho polvo.No me habría defendido.

-Creo que así habría sido. Tu impertinencia, puso en guardia a Uri. Creo que todo esto estaba ya escrito. Tenía que pasar. Para que tu poder naciera. Tenías que sentir rabia.

Le miro sorprendida y asustada. Yo no quiero eso.

-Si la rabia es lo que desencadena mi poder, vaya una desilusión. Siempre he creído que el amor es el que debería moverlo todo.

-Luna. Estos últimos días has estado sometida a muchas pruebas. A mucha tensión. Todo eso ha incrementado tu receptividad hacia tus dones y destino. De los que estabas muy lejos y anestesiada . Has tenido que vivir situaciones de estrés para volver a sentir tu potencial. Esto último fue un paso más del proceso que aún tienes que lidiar. No es que tu poder provenga de tu rabia. Posiblemente tengamos que trabajar en eso. En acceder a él sin necesidad de un  gran estimulo. Que seas capaz de crearlo. Y, Luna, si hay algo que sabemos eres capaz de crear de la nada,  eso es paz. Y la paz y serenidad son lo contrario a la rabia. Tú no eres rabia. Eres amor.

Las palabras de Lenny son muy bonitas, y aunque habría sido hermoso que me las creyera a pies juntillas,  creo que voy a tener que ver para creer. Las cosas no se dicen, se demuestran, porque alguien dijo una vez  que cuando las cosas se demuestran, se dicen solas. Es cierto que hacía muchísimo tiempo que no sentía lo que de unos días aquí estaba sintiendo, las visiones, dejavúes y demás. Pero que su prueba fuera una más cuando podía haber matado a Uri. Este hombre tendrá que mostrarme más de sus cartas.

-Eso es precioso Lenny, pero necesito tiempo para asimilar todo esto, y tiempo para confiar. Entiende que después de tu ataque no me valgan solo palabras.

-Lo esperaba, pero también sé de tu capacidad de ver en las personas, acabarás confiando en mi, estoy para hablar cuando quieras Luna. Tenlo en cuenta. Te dejo que descanses.

Lenny se da la vuelta y con una elegancia propia de un gato desaparece de mi habitación casi sin hacer ruido. Yo me quedo divagando. De más, como siempre.

No estoy dispuesta a creer sin ver. Aunque bien es verdad que está resultando que muchas de las cosas que me parecían increíbles hace unos días son verdaderas, al menos respecto a las sensaciones, que me digan que tengo poderes, bueno, que me digan exactamente de donde proceden, y porque me persiguen… Eso tiene que ser un acto de fe para mí y desde luego que no estoy para ese tipo de confianzas. Es cierto, Lenny me lanzó una especie de bola de dragón que sacó de la nada, deacuerdo, Uri ha sobrevivido a ese ataque que yo habría jurado mataría a cualquiera que se interpusiese en su camino y es verdad, yo noté que era poderosa, que habría sometido a cualquiera a mi voluntad, mis sentidos se agudizaron y tuve una conexión increíble con Niem y los otros lobos. Pero, ¿necesariamente la explicación debe de ser que soy hija de la Luna? ¿Qué soy la pieza central de un puzzle que unos extraños sádicos quieren poseer?¿Por qué si soy tan valiosa no quieren utilizarme también los Marté? ¿Cuál es el bando de los buenos, es decir, de los que me protegen? Tengo muchas dudas, tengo muchos miedos y echo mucho de menos a Roni y Lauri. Me siento sola. Voy a llamarlos.

Cojo mi móvil de última generación  cedido también por la fundación Marté y después de unos segundos de pelearme con esa fastidiosa e hipersensible pantalla táctil logro telefonear a Lauri. Espero no pillarla en su nuevo trabajo.

-¿¿Luna??

Contesta precipitadamente Lauri.

-¡¡¡Hola Lauri!!! ¿Qué tal estás?

-¡Hola! muy bien pequeña y tu ¿por qué no has llamado???

-He estado muy liada…

De repente escucho una voz muy familiar.

-Lauri, ¿quién hay contigo?

 

“¿Es Luna? ¿Es ella verdad? Pásamela, pásamela. Te quiero Luna, te echo de menos, Lauri, pásamela”

Es una voz dulce y cómica, una voz de adulto pero tiene las maneras y la ansiedad de un niño… Sé quién es. Sonrío emocionada, mientras empiezan a brotar los lagrimones.

-¿Conmigo? Solo Roni… que parece intuir que estás al otro lado del teléfono y no para de revolotear a mi alrededor dando saltitos y gemiditos. Es más mono.

“Deja de decir que soy mono y dile que la echo de menos no soy mono, soy perro, muy perro, y lo sabes, Lunaaaaa díselo…”

-Ya lo sé cielo…- contesto a Roni

-¿Cómo que ya lo sabías? si no te lo había dicho.

“¿Me escuchas mami? ¡¡Esto es flipante!! ¡¡Me has escuchado mami!!¿Eso era a mi verdad? ¡¡Me entiendes!! ¡¡Me entiendes!!  ¡¡Me entiendes!! ¡¡Bauf!!”

Empiezo a reir a carcajadas, Lauri no entiende nada entonces solo lo pienso.

“Si, te entiendo mi amor, yo también te echo de menos y te quiero muchísimo en cuanto pueda nos veremos, se bueno y cuida a Lauri ¿vale?

-¿Qué has hecho Luna? Roni estaba histérico y de repente se ha sentado y calmado… está mirando al horizonte con cara de comandante de una nave espacial mirando las estrellas.

-¡¡¡Bauf!!!- ladra  el capitán Ron.

-Vale, vale pequeño sargento…. –dice Lauri…- Luna ¿sigues ahí?

-Sí, si Lauri… he estado un poco malita y por eso no tenía fuerzas para llamar a nadie, además no quería preocuparte…pero ya estoy bien ¿qué tal tu nuevo trabajo?

-Biennnnn- me contesta entusiasmada, estaba deseando que le preguntara por eso, si la conoceré yo- Ésta mañana he presentado un par de ideas para actualizar el diseño de la página web, y estoy dibujando un logotipo…ojala les guste…..he ido a…

“Buena la has hecho, ahora no va a parar hasta dentro de media hora, yo ya me lo sé de memoria” salta Roni dentro de mi mente.

“Déjala que disfrute de este momento dulce” Contesto dentro de mi cabeza.

“Ya, ya si yo la dejo, voy a darle un beso que hoy sabe muy bien” cambia de tercio Roni.

“Dale otro de mi parte” le pido.

Lauri se introduce en los mundos de Covers y me explica todos los proyectos que le gustaría presentar, yo me relajo mientras la escucho a ella y de vez en cuando a Roni. Es como si estuviera allí, y como está tan ilusionada con sus cosas no me pregunta nada de las mías, de momento eso me tranquiliza. Tener que mentirle no me gusta nada.

Tras una larga disertación llega el momento de decir adiós. Tengo pensado pasar a ver a Uri a la enfermería y quiero que sean antes de que le lleven la comida. Me despido de Lauri y de Roni, aunque no tengo claro que de él me pueda despegar tan fácil. Al colgar Lauri cada vez lo siento más lejos. Mas lejos hasta que mi conexión desaparece en unos pocos segundos. Una sensación de vacío me invade. Los he sentido a los dos tan cerca.

 

Me incorporo de un salto, me coloco una bata horrorosa pero muy calentita, me recojo el pelo delante de un espejo que tengo en mi habitación, vaya pintas, bueno, Uri la tiene peor. Salgo de mi habitación y de mi cabaña, piso la nieve blandita en la que me hundo a cada paso y voy dejando mis huellas. Cruzo el gran patio interior de entrenamiento. Entro a la cabaña de enfermería y me encamino hacia la cama de Uri. Está como en un box, algo aislado por lo que me quedo en la entrada al lado de las cortinas esperando su aprobación para que pase, está despierto y parece que aburrido, le podrían traer una Play Station, se me pasa por la cabeza. Levanta la cabeza y me mira, sonríe.

-Ya estabas tardando.

-He llamado a Lauri- contesto.

-Sabes que cuanto menos sepa de ti más segura estará ¿verdad?

-Lo sé, no le he contado nada. No sabe exactamente donde estamos, ni lo va a saber.

– Es mejor así, de todas formas cuenta con ocho personas protegiéndola y vigilándola aunque ella lo ignore.

-Eso me tranquiliza… Creo. Bueno, deja de darme la vara ¿Cómo te encuentras hoy?

Uri me mira y vuelve a sonreír.

-Bueno, bastante mejor…

Levanta la sábana y me muestra su estómago, casi perfecto casi sin magulladuras, donde ayer había una quemadura muy fea.

-¡¡Es asombroso Uri!!¿Cómo lo han hecho? es ¿magia? ¿De esa que hacéis los tipos raritos que estáis por aquí? ¡Cuanto me alegra verte recuperándote tan deprisa!

-¿Raritos? Habló la chica levitadora que tira rayos luminosos por los ojos y es amiga de una manada de lobos, Luna, deberías empezar a  sentirte parte de nosotros y no una extraña, tú eres lo más raro que hemos conocido – dice divertido.

Yo sonrío, la verdad es que mi intervención fue interesante cuanto menos, en fin, no he venido para discutir, me siento a su lado y le cojo la mano. Cada vez que le toco me recorre un escalofrío. No voy a acostumbrarme nunca.

-Me siento muy culpable de que estés en la enfermería Uri, no sé qué puedo hacer para agradecerte lo que hiciste por mí.

– No tienes nada que agradecer, lo haría otra vez, soy muy sacrificado – dice quitándose importancia.

-Lo que eres es más raro que un perro verde…ammm hablando de perros ¿sabes?  – me paro de repente. No sé si debería contárselo. Lo de Roni. Es información que puedo reservarme.

-Dime- dice interesado Uri.

– Emmmm… ¿sabes si el lobo blanco ha pasado hoy por la villa? – intento disimular.

– Creo que esta mañana le ha visto Nicoleto merodear por tu cabaña un poco antes de las 7.

-¿Ah  sí? –  pregunto intrigada de repente.

Cuando iba a seguir indagando en el tema de Niem, aparece detrás de mí una de las enfermeras. Uri me suelta la mano de repente. Que mal me sienta cuando hace eso.

-Hola – interrumpe- Te encuentras mejor ¿verdad Uri? El médico dice que mañana podrías empezar a entrenar suave. Y ya esta noche puedes irte a tus aposentos – dice con un acento muy marcado.

– Gracias Amelia, estoy deseando dejar este sitio, y no porque desprecie tu compañía.

Creo que he tenido que poner los ojos en blanco y resoplar, no puede evitar comportarse como un Don Juan en ninguna ocasión, es agotador, espero que no me lo haya notado, pero incluso habría hecho el gesto de meterme los dedos en la boca para vomitar.

Amelia sonríe coqueta y sale del box más contenta que unas pascuas.

Uri me mira. Lo ha notado. Sabe cuánto me desagrada que sea así, sobre todo cuando lo es con otra que no sea yo. Parece que le ha hecho hasta gracia.

-Bueno pequeña Luna, ¿estás preparada para un entrenamiento de verdad?

– Posiblemente no lo esté Uri, pero ¿me queda otro remedio?

-No.

-Pues eso.

-Lenny nos esperará  después del desayuno, supongo que le habrán avisado.

-Esto… Yo preferiría no entrenar con él. De hecho me niego a que me entrene ese energúmeno. Al menos de momento. Lo que no entiendo es cómo tú puedes estar tan tranquilo. Un poco más y te mata.

-No Luna, un poco más y te mata a ti, yo estaba preparado para un golpe así.

-Pues mira, mejor me lo pones- digo cruzándome de brazos  y endureciendo todo lo que puedo el gesto.

– Él sabía perfectamente lo que iba a ocurrir Luna. Solo desencadenó tus poderes.

-No me gustó la forma en que lo hizo.

– Lo sé. Pero tienes que perdonarlo. Y dejar que te guíe.

-De momento creo que no voy a poder. – De pronto pienso una cosa -¿Podrías entrenarme tú?

-¿Yo? – dice sorprendido – pues la verdad no me parece una idea tan mala.

– Pregúntaselo a tus amigos raritos y mañana nos pegamos solo tú y yo.

 

Salgo de la cabaña de enfermería y en cuanto piso la nieve noto a Niem y otros tres lobos más. Miro un poco entre la neblina de esa mañana y aparecen tan mansos como siempre. Niem tiene el semblante más serio pero se acerca a olisquearme un poco la bata y se sienta a mi lado mirando al horizonte que queda entre dos cabañas, los otros tres lobos  empiezan a perseguirse por el patio. Me siento en el borde del porche de la cabaña junto a Niem. Le paso la mano por el lomo y miro hacia el punto donde está mirando el lobo. Una tranquilidad que ningún ser humano es capaz de transmitirme me invade. Sigo acariciando el pelaje cubierto de copos de nieve del lobo blanco y empiezo a sentirlo, mis pies y mi trasero están dando vueltas, ya no tengo una base estable. Una visión se aproxima, ya lo sé, no voy a poner impedimentos, voy a colaborar, me dejo llevar sin lucha alguna hasta el blanco, ese blanco que me llena cuando una premonición me absorbe.

 

Son nubes, nubes siendo cortadas por un avión, uno verde y anguloso, parece un caza de esos de las películas. Hay otro, otro objeto volador, mas grande y de color militar también, veo a varios hombre saltar de éste último, caen en picado y abren su paracaídas para llegar a… Villa Marté, me encuentro en lo alto de un monte que hay cerca de la villa, observo el cielo nublado, que ahora es gris atravesado por varios cazas y este avión que va sembrando el lugar de hombres armados que se acercan peligrosamente a nosotros. Miro al cielo y localizo entre las nubes la luna está a dos días de ser llena y aúllo con todas mis fuerzas. Van a atacarnos.

Vuelvo al porche con una sacudida y un mareo considerables.  Abro los ojos desorbitados y miro a Niem, él me corresponde la mirada tranquilo. Yo me levanto nerviosa y cruzo el patio mirando al cielo, buscando la Luna. Son las 12:30 no voy a encontrarla. Intento recordar la noche anterior en qué ciclo estaba. Creciendo pero en el inicio del ciclo. Quedan más de dos semanas para que ataquen. Según puedo calcular.

Entro a la enfermería, abro las cortinas del box de Uri, está levantado preparando las cosas para irse a su cabaña. Me mira. Sabe que algo pasa.

-Vienen hombres armados- digo sin preámbulos.

-¿Cómo?¿ Cuando?- pregunta ansioso

-En un par de semanas, creo…

-Ammmm… Buff que susto Luna… ¿has tenido una visisón?

-¿Cómo? – Ahora la desconcertada soy yo…- Si la he tenido.

-Contábamos con eso pequeña. No podemos quedarnos en ningún sitio más de un mes. Nos persiguen.

-Y ¿cuando se supone que ibas a decirme eso?

-¿Para qué? ¿para asustarte más?

Estoy sin palabras. Odio esa prepotencia, sobre todo cuando yo estoy tan asustada. No sé qué decir, solo tengo ganas de llorar, me derrumbo, Uri me abraza y me deja desahogarme.

-Tranquila, tranquila… todo va a ir bien. Aprovecha estos días. Hay que entrenar duro, tienes que estar preparada para todo.

La visión me ha asustado realmente, y que Uri se lo tome tan a la ligera me ha asustado aún más. Lo que quiero ahora es poder defenderme, poder defenderlos si eso dicen que puedo hacer, ser útil, no ser un lastre, sino todo lo contrario y guiarlos hasta que estemos a salvo. Por lo menos a Uri y mis lobos. Mañana voy a esmerarme en el entrenamiento. Debo hacerlo. Ahora si empiezo a sentirme responsable de todos.

-¿Crees que podrás entrenarme tu?- digo entre sollozos-

-Si cielo, si es lo que quieres yo te entrenaré.

-Pues mañana estaré lista.

Me desembarazo de él y salgo de la cabaña dirección a la mía, enjugo mis lagrimas mientras cruzo el patio y Niem y los otros me acompañan hasta la puerta, les miro con una sonrisa triste enmascarada por mis ojos enrojecidos y llorosos. Me entienden. Voy a pensar. Necesito estar sola.

 

Jueves. 6.00 a.m.

Como no se exactamente qué tengo que hacer y soy la primera en salir al patio pues empiezo a calentar corriendo, me siento un poco ridícula, aunque no haya sido una deportista nata siempre he hecho algo de ejercicio y tengo resistencia pero aparte de crear bolas de energía no se en que va a consistir mi rutina de ejercicios.

Uri sale de su cabaña, guapísimo, con un quimono negro y unas zapatillas demasiado frescas para la nieve. Hay cosas que no van a cambiar. Él es arrebatador esté como esté. Me mira con ganas de empezar a discutir por placer y me dice.

-¿Llevas ya los 50 km?

-Bastante que lleve 4  “maestro” – contesto algo indignada.

-Para, para Luna yo voy a guiar la clase ¿vale? No te precipites.

Entonces me dice.

-Voy a atacarte ¿deacuerdo? Solo intenta esquivarme, defenderte.

Que dulce, me advierte…me encanta esa faceta tierna que… No me da tiempo a seguir pensando cosas bonitas del Sr. Uri conquistador porque se convierte en  el Sr. Balboa y quiere darme una detrás de otra. Me agacho, corro, me escondo, recibo alguna de resfilón, creo que no se está esmerando del todo pero yo ya no puedo ni respirar. Me voy corriendo detrás de un árbol que tenía el tronco más ancho, con los ojos cerrados y esperando que el sopapo  aparezca por alguno de los lados. Uri para.

-Luna, no se trata de que huyas, yo puedo perseguirte y seguir cargando contra ti, pero quiero que te quedes quieta en el mismo sitio, esquivándome, protegiéndote con los brazos, piernas, hombros etcétera como puedas, quiero ver como lo haces sin técnica.

-Ok

Casi no me da tiempo a terminar el “ok” cuando recibo un puñetazo en la mandíbula, doy un par de giros sobre mi misma antes de caer redonda al suelo. La cabeza me da vueltas. Uri se acerca a mi.

-¿Estas bien?

– Creo que si – digo un poco enfadada.

Uri me levanta como si pesara lo mismo que un pajarito me pone en pie y se pone en guardia. ¿Me va a dar más como esa?

Lanza su puño contra mi cara y reacciono, me hago un lado rápidamente, lo vuelve a lanzar y giro sobre mi misma esquivándolo, patada de Uri hacia mi cabeza, me agacho y le doy un empujoncito en un hueco que he visto desestabilizándolo y haciéndole perder un poco el equilibrio que recupera en un instante. Me mira y sonríe mientras sigue atacándome sin piedad y yo estoy clavada en un metro cuadrado evitando que me machaque.

Me doy cuenta de que soy buena evitando que me peguen. Uri cada vez es más agresivo. Lo que empezó como un jueguecillo para él está cambiando a ser un desafío a ver si logra darme de verdad un guantazo, como me pille uno me desarma. No me doy cuenta pero llevamos ya casi una hora y media  con este ejercicio y la velocidad de los golpes fallidos y mis fintas inventadas  para esquivarlos esta siendo pasmosa, tenemos espectadores y todo, se ha hecho un corrillo de las personas del servicio y otros alumnos, incluso Lenny observa. Creo que ya está bien.

-¡Uri!- grito.

-¿Si?- dice jadeando mientras sigue intentando golpearme.

-Necesito ir al baño – contesto entrecortadamente.

Uri da un salto y me laza una patada voladora monumental, me agacho y ruedo sobre mi misma saliéndome de mi cuadrado de entrenamiento.

-¡¡¡He dicho que me hago pis!!! – le reprocho mientras salgo caminando entre el gentío y me dirijo a mi habitación, estoy cansada, no me había dado cuenta. Cuando salgo el grupillo se ha disuelto en gran parte y Uri me mira entre serio y orgulloso.

-Eres buena – dice.

-Eso parece- se me nota el entusiasmo- realmente no quiero que destroces mi preciosa cara…- sonrió .

-Desde luego- me contesta mientras me acaricia la mejilla.

Oohhhh… creo que me voy a desmayar, ¿¿¿esto lo hace para despistarme??? Ahora me va a zurrar vas a ver.

-Ven aquí – dice desafiante Uri mientras se coloca en la zona de pegarnos- protege esa maravilla de rostro Lunita.

Grita y se lanza como un bestia a golpearme. Afortunadamente no me había confiado con esa caricia.

 

Los días de entrenamiento pasan, yo me siento cada vez más fuerte, ya no solo esquivo también golpeo. Me han enseñado como optimizar mi defensa y como aprovechar los huecos y despistes del contrario, a golpear correctamente para no hacerme daño, y a dar donde más duele, a bloquear al contrario, a inmovilizarlo, a usar varios tipos de armas, parece que soy buena aunque  aún no se crear ninguna bola de energía. Ni tengo demasiado interés en volver a convertirme en una Guerrera voladora. Parecería algo chulo ¿verdad? Pues mira, para vosotros.

He permitido que  Lenny colabore en mis entrenamientos, y aporte sus conocimientos, pero solo peleo con Uri. Sigo teniendo ese resquemor, no he intimado con él lo suficiente como para confiarle mi integridad. De momento estoy mejorando mucho y rápido según ellos. Pasan los días y me siento más segura de mi misma. De mis cualidades. Pero cuando pienso en que se va a cercando el día de mi premonición, me hago pequeña y me entra terror.

En eso mismo estoy pensando ahora mismo. Son las 21:00 noche cerrada en Villa Marté, el cielo está lleno de estrellas y la luna esta tomando ya una forma ovalada que la pone cada vez más cerca de la llena, cada vez más cerca de la noche del ataque. Estoy sentada en el porche de mi cabaña con las piernas en la nieve del patio. Escucho aullar a Niem en algún lugar en el bosque. Los distingo a todos. Ya se los nombres de cada uno de ellos. Les he advertido  que no se acerquen a la villa cuando llegue la hora. Nosotros no estaremos ya. Espero que me hayan entendido. Niem siempre parece entender lo que pienso y siento, no de la manera que lo ha hecho Ron , con Niem es mas involuntario, es como si entrase en mi y yo en él y pudiera ver y sentir lo que yo y viceversa. Ron es más inocente y con él es como una conversación. solo escucha lo que le “digo”.

El frío de Noruega es agradable para mí, si vas abrigada no hay problema, me gusta sentir los copos en mi pelo o en mi cara de vez en cuando. Levanto la vista y respiro hondo el fresco de la noche cierro los ojos e intento relajarme y disfrutar de lo que la naturaleza me ofrece. Me tranquilizo abro los ojos y siento unos pasos detrás de mi, Es Uri. Solo saber que está ahí me revoluciona.

-¿Qué haces pequeña?

-Pues pasaba por aquí.

-¿Cómo?

-Que vaya preguntas tienes, estoy despejándome un poco Uri.

-¿Me puedo sentar?

-Claro.

-¿Cómo llevas todo esto pequeña?

-Me voy acostumbrando al frío y a que seas frío…

-¿Qué?

-Nada.

-Creo haber entendido algo Luna.

-¿Ah si?

Uri se acerca a mí y me pasa un brazo por los hombros, tiene la cabeza muy cerca de la mía y me mira a los ojos.

-Sí Luna, yo no quiero ser así contigo, aunque creía que notabas mis sutiles mensajes de tranquila no te odio de hecho te…

-¿Tus mensajes? Te refieres a una sonrisa al día y media miradita cada dos? – estoy tranquila y sonrío- sí, los había notado, pero cuando estás tan sola son insuficientes Uri, y más si los combinas con 300 diarios de no te soporto. En fin, supongo que tendrá que ser así. De hecho me ¿qué?

-De hecho te aprecio muchísimo. No es porque yo quiera Luna, tienes que saberlo, estamos vetados, ni siquiera debería estar aquí fuera contigo. Para mi eres magnética y acercarme a ti nos pone en peligro a ti y a mí.

-Me aprecias… – sonrió melancólica.

-De hecho te…

-¿Sabes lo que me haces sentir Uri?… no sé explicarlo, es superior a cualquier otra cosa

-Luna no sigas.

-¿Porque?

-Saber todo esto me lo pone más difícil

-Pues no haber salido, no haberte sentado a mi lado esta noche, no haberme preguntado, no haberme recogido esa noche del trabajo, ni haber aparecido en mi vida.

-Luna yo.

-Tú ¿Qué?

Su mirada es intensa, es fuego que penetra en mi cabeza y mi corazón, ya no siento el fresco de la noche noruega , me está haciendo polvo con esa mirada, yo le correspondo  e intento sonreír pero ya no puedo. Estoy demasiado cerca de sus labios y le beso. Uri se sorprende pero cierra los ojos y corresponde mi beso con dulzura y entusiasmo.

Mi energía nos envuelve a los dos mis ojos cerrados iluminan un poco a través de mis pestañas, mi corazón da mil vuelcos y las mariposas de mi estomago se agolpan en la boca del mismo revolucionarias. Las manos de Uri sostienen mi rostro cuando nos separamos.

Me mira con amor, pero con tristeza

-Yo te quiero Luna, pero esto no puede ser.

-Contaba con ello – le contesto mientras apoyo mi cabeza en su hombro y contemplo las estrellas- Por cierto Uri. Tú ¿Qué planeta eres?

Niem aúlla desconsolado. Perdido en el dolor de Luna. Luna ahoga su llanto y finge una sonrisa.

 

“Iris”  Go Go dolls

“Y renunciaría por siempre tocarte
Porqué de alguna manera sé que me sientes
Tú eres lo más cerca al cielo en el que nunca estaré
Y no quiero ahora mismo irme a casa

Y todo lo que puedo saborear es este momento
Y todo lo que puedo respirar es tu vida
Porque tarde o temprano se terminará
Yo solamente no quiero extrañarte esta noche

Y no quiero que el mundo me vea
Porque no creo que ellos entenderían
Cuando todo está hecho para romperse
Tan solo quiero que sepas quién soy “

And I’d give up forever to touch you
Cause I know that you feel me somehow
You’re the closest to heaven that I’ll ever be
And I don’t want to go home right now

And all I can taste is this moment
And all I can breathe is your life
Cause sooner or later it’s over
I just don’t want to miss you tonight

And I don’t want the world to see me
Cause I don’t think that they’d understand
When everything’s made to be broken
I just want you to know who I am

And you can’t fight the tears that ain’t coming
Or the moment of truth in your lies
When everything feels like the movies
Yeah, you’d bleed just to know you’re alive

And I don’t want the world to see me
Cause I don’t think that they’d understand
When everything’s made to be broken
I just want you to know who I am

And I don’t want the world to see me
Cause I don’t think that they’d understand
When everything’s made to be broken
I just want you to know who I am

I just want you to know who I am
I just want you to know who I am
I just want you to know who I am

Vane Roma

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